Esta es la historia de C. W. Nicol, nacido en Gales, quien restauró los desolados bosques de Japón. Nicol se dedicó a la naturaleza en todo el mundo, incluyendo la exploración del Ártico y la creación de parques nacionales en Etiopía. Llegó a Japón, fascinado por la biodiversidad del país, con sus témpanos de hielo en el norte y sus arrecifes de coral en el sur. Sin embargo, lo que vio allí fueron bosques vírgenes que se talaban uno tras otro por motivos económicos, y ríos que se endurecían con hormigón. Tras enterarse de que el Parque Forestal de Afan Argoed, en Gales, había sido recuperado gracias al esfuerzo humano, Nicol decidió crear bosques con sus propias manos para restaurar la naturaleza en Japón. Soñaba con los bosques de dentro de 100 años, que él nunca podría llegar a ver.